(Prensa TIFM / 23.02.2026)._ En el corazón del Parque Nacional Archipiélago Los Roques, bajo la jurisdicción del Territorio Insular Francisco de Miranda (TIFM), se encuentra Cayo Madrisky, una de las islas más visitadas y valoradas del Caribe venezolano. Con una superficie de aproximadamente 19,3 hectáreas de origen coralino, este cayo representa un símbolo de biodiversidad, turismo sostenible y soberanía nacional.
Ubicado al sureste de la isla Gran Roque y conectado a Cayo Pirata por una barrera de arena, Madrisky es reconocido por sus playas de arena blanca, aguas cristalinas y su tranquilidad natural, lo que lo convierte en un destino predilecto para turistas nacionales e internacionales.
*Un ecosistema que merece ser protegido*
Cayo Madrisky forma parte de la zona recreativa del Parque Nacional Archipiélago Los Roques, y es hogar de una rica biodiversidad marina y terrestre. Sus arrecifes de coral, praderas de pastos marinos y manglares sirven de refugio a especies como tortugas marinas, peces tropicales, aves migratorias y langostas, muchas de ellas en peligro de extinción. Este entorno natural es clave para los programas de conservación y educación ambiental impulsados por el TIFM.
Además de su valor ecológico, Madrisky posee una importancia geopolítica y cultural. Como parte del Territorio Insular Francisco de Miranda, creado en 2011 para fortalecer la soberanía venezolana sobre sus espacios marítimos, el cayo contribuye a la proyección territorial del país en el Mar Caribe. Su nombre, derivado de la familia Madriz, antiguos propietarios del cayo, refleja parte de la historia insular venezolana.
Gracias a su cercanía con Gran Roque, Madrisky es uno de los cayos más accesibles del archipiélago. Ofrece actividades como el buceo, la pesca con mosca y caminatas ecológicas, promoviendo un turismo de bajo impacto que respeta los ecosistemas locales.
El TIFM, en coordinación con el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), ha implementado medidas para garantizar la sostenibilidad de estas actividades y preservar el equilibrio natural del cayo.
La Jefatura de Gobierno del TIFM hace un llamado a todos los visitantes y ciudadanos a valorar, proteger y difundir la riqueza de Cayo Madrisky. Este espacio no solo es un paraíso natural, sino también un símbolo de identidad nacional y compromiso con el futuro ambiental de Venezuela.
“Cayo Madrisky es más que un destino turístico: es un legado natural que debemos preservar con orgullo y responsabilidad”, expresó un vocero del TIFM.


